Cinco claves para comprender lo que está pasando en Ceuta
Desde Red Acoge trasladamos nuestras condolencias a las familias y personas allegadas de quienes han fallecido intentando cruzar la frontera y manifestamos nuestra profunda preocupación por la situación que se está produciendo en Ceuta, la presión que está generando sobre la capacidad de acogida y la respuesta de la ciudad.
Para comprenderla adecuadamente proponemos cinco claves:
- Nos encontramos ante un efecto de expulsión no un efecto llamada
Nos encontramos ante un efecto de expulsión, donde la desigualdad estructural, la exclusión social y la falta de expectativas de la juventud magrebí las fuerza a dejar su hogar. Las altas tasas de desempleo juvenil, la precariedad laboral y la falta de oportunidades hacen que la esta juventud vea la migración como única salida.
- La sentencia del Tribunal Supremo no supone un efecto llamada
El Tribunal Supremo ha dictado una sentencia este mismo mes de julio, en la que confirmó que la figura del "rechazo en frontera" no es aplicable a las personas interceptadas en el mar cuando intentan acceder a Ceuta o Melilla a nado.
El cumplimiento de las obligaciones internacionales de España, incluido el principio de no devolución, no constituye por sí mismo un efecto llamada que impulse a las personas a poner en riesgo su vida en el mar para migrar.
Sin embargo, esta cuestión es especialmente relevante en las relaciones entre España y Marruecos porque disminuye al margen de actuación español en la frontera sur y aumenta la dependencia de la cooperación marroquí en el control migratorio.
- El Marruecos utiliza la situación extrema de su propia población como arma geopolítica para presionar a España
España está condicionada por Marruecos. El modelo de externalización de fronteras fortalece la capacidad de Marruecos para ejercer presión sobre España utilizando la migración como instrumento geopolítico.
Así lo ha hecho en ocasiones anteriores. En 2022, Marruecos ha promovido y facilitado la llegada a territorio español de la población marroquí hasta que el gobierno de España modificó su posicionamiento sobre el derecho a la libre determinación del pueblo saharaui.
- El discurso de odio y la deshumanización agravan el conflicto social
La situación actual ha desbordado la capacidad de respuesta y de Acogida de la ciudad Ceuta. Ante esta situación se ha producido un incremento de los discursos de odio, la estigmatización y la criminalización de las personas migrantes.
Las declaraciones de los responsables políticos, el tratamiento de las noticias por parte de los medios de comunicación y la difusión de fake news aumentan la presión de conflicto social y no favorecen una respuesta humanitaria que ponga en el centro la vida de todas las personas.
- La respuesta pasa por un cambio en el en el modelo de gestión de las migraciones
Una de las principales causas estructurales de esta situación es el actual modelo de gestión de las migraciones basado en el control y la seguridad de las fronteras que no da respuesta a la realidad de cientos de miles de personas que se ven forzadas a dejar su país.
La situación actual requiere de medias a corto plazo que den respuesta situación humanitaria en la ciudad de Ceuta que garantice los derechos humanos y ponga en el centro el derecho a la vida de todas las personas y medidas a medio y largo plazo que garanticen vías legales y seguras a las personas que se ven forzadas a dejar su país.
Hacemos un llamamiento de los gobiernos y administraciones competentes para:
- Cumplir con los procedimientos establecidos en las fronteras y garantizar los derechos de estas personas: entre ellos, el principio de no devolución, la identificación de personas en situación de vulnerabilidad, la posibilidad de solicitar protección internacional, el interés superior del menor.
- Reforzar de forma urgente los recursos de acogida y atención en Ceuta, con especial atención a las personas en situación de vulnerabilidad.
- Evitar el uso de la fuerza y la violencia por parte de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad de Estado tanto españoles como marroquís contra estas personas.
- Reforzar la coordinación entre Estado, Ciudad Autónoma, entidades sociales y otros actores de acogida para evitar respuestas improvisadas.
- Los responsables políticos y los medios de comunicación deben contribuir a frenar los discursos de odio y transmitir información veraz y no alarmista.
La única forma de poner fin a estas situaciones es abordar las causas estructurales de la movilidad humana y cambiar el modelo de las políticas migratorias, combinando la creación de vías legales y seguras que den respuesta al contexto, la ampliación de las oportunidades y la reducción de la desigualdad.



